¿Te has preguntado, por qué a veces nos sentimos atraídas por hombres emocionalmente no disponibles para una relación sana y duradera?
Aquí te doy las respuestas:
De la serie: Hombres emocionalmente no disponibles
Escrito por: Tere Díaz
Tiempo de lectura: 3 min
- Porque buscamos y necesitamos de los hombres con desespero.
- No damos prioridad a otros proyectos vitales, y hacemos del amor y la relación nuestro principal o único proyecto.
- Tenemos ideas erróneas del amor: imposibles y fantasiosas, entonces vemos lo que queremos y no lo que es.
- Por el modelo de relación romántica que tuvimos en la infancia.
- Porque tenemos estereotipos erróneos de lo que es un hombre, y en ocasiones los que son muy fríos y distantes, nos parecen a un nivel “más hombres”.
- Porque creemos que de nosotras depende que él cambie.
- Por ingenuidad o falta de experiencia que nos lleva a “creerles todo”, y a no imaginar que puedan hacer algo que nosotras seríamos incapaces de hacer.
- Porque a nivel consciente queremos algo, pero a nivel inconsciente lo tememos (por tener traumas intrapsíquicos, o por no haber superado experiencias amorosas de trauma)
- Porque nuestra idea de compromiso en un mundo de diversos acuerdos amorosos, es diferente al de ellos.
- Por urgencia de ser madres.
- Por el costo hundido, es decir, sentir que hemos invertido tanto en que ese hombre no disponible cambie, que la idea de soltarlo sin ningún beneficio es impensable.
- Porque nuestras inseguridades profundas y baja autoestima requieren de casos “difíciles”, para confirmar que somos valiosas y dignas.
- Por las cualidades positivas que nos reditúan en otros terrenos, como ser perseverante, ser compasiva, paciente, luchona y comprometida.
- Nuestras distorsiones, cognitivas como pensar que todo mundo puede cambiar.
- Por no darnos cuenta de que realmente no queremos una relación, o no tener claro qué tipo de relación queremos.
- Al no saber poner límites, acabamos dejándosela fácil, y no los llevamos a una definición clara de larelación.
- Porque somos evasivas, y al temer una “verdadera separación” inventamos excusas para su comportamiento distante y negligente.
- Por el miedo a incomodarnos saliendo de nuestra zona de confort, conociendo a hombres diferentes del tipo que nos gusta.
Pero ojo, en muchos casos el problema no está en nosotras. Nuestro error es no distinguir las señales de indisponibilidad del otro.